Síndrome de vejiga dolorosa (Cistitis intersticial)

La cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa es una afección más común en las mujeres que en los hombres, que produce dolor en la vejiga, molestias y urgencia por orinar. Si bien los síntomas pueden mejorarse con tratamientos paliativos, la cura total es muy poco frecuente.

Síndrome de vejiga dolorosa

La cistitis intersticial se trata de una afección en la que se inflama la vejiga de forma crónica y ello produce malestar y dolor en la vejiga, conjuntamente, con la urgente necesidad de orinar. Las personas con esta condición, tienen una de las paredes de la vejiga inflamada, roja, dolorida e irritada. Ello puede llevar a que se formen cicatrices y la vejiga se vuelva rígida. La consecuencia es que no puede expandirse cuando se llena de orina y eso produce dolor y en algunos casos sangrado.

Ocurre con mayor frecuencia en mujeres (10 a 1) y en personas de entre los 30 y 40 años de edad. Se estima que 3 millones de mujeres y 1 millón de hombres en los Estados Unidos la padecen.

Causas

La causa exacta de la cistitis intersticial se desconoce. Sin embargo, aproximadamente, el 70% de quienes la padecen, presentan la capa protectora de la vejiga perforada, lo que podría causar que la orina cause irritación causando los síntomas.

Otra causa posible podría ser el incremento de células que producen histamina en la pared de la vejiga o un trastorno auto inmunitario.

Síntomas

  • Necesidad urgente de orinar en el día y en la noche aunque solamente se eliminen muy pequeñas cantidades de orina (la vejiga no tiene la capacidad de contener la orina normalmente).
  • Dolor y presión en la vejiga, alrededor de ésta, en la pelvis y el perineo.
  • El dolor en la vejiga no suele ser permanente, sino que aparece y desaparece cuando la vejiga comienza a llenarse y luego se vacía.
  • Los síntomas, generalmente, se agravan durante el período menstrual y pueden manifestarse también durante el sexo (Dispareunia: dolor durante las relaciones sexuales).
  • Los hombres pueden manifestar dolor o malestar en el pene y el escroto.
  • Los síntomas pueden agravarse durante períodos de estrés, pero esto no significa que el estrés sea el causante del síndrome de vejiga dolorosa.

Tratamiento

La cistitis intersticial no tiene cura, pero hay algunas opciones de tratamientos paliativos para aliviar los síntomas. Entre ellos están:

  • Fármacos
    Es posible que se indique pentosano polisulfato para preservar las paredes de la vejiga de las toxinas de la orina. También puede utilizarse hidroxizina, un antihistamínico que disminuye la cantidad de histamina producida por la vejiga.
  • Entrenamiento de la vejiga
    Los pacientes que logran el alivio del dolor, pueden recurrir a técnicas para entrenar la vejiga para disminuir la cantidad de veces en el día que orinan. Para ello, se recurre a técnicas de relajación y distracción para establecer horarios fijos y respetarlos.
  • Distensión de la vejiga
    Se utiliza anestesia para dormir al paciente y se procede a llenar la vejiga para distenderla.
  • Cirugía
    Aunque poco común, sólo se recurre a la intervención quirúrgica cuando fallan todos los otros tratamientos y el dolor es muy intenso. En general los médicos no recurren a esta solución, porque en algunos casos los pacientes manifiestan dolor aún después de la cirugía.
  • Estimulación con electricidad
    Estimulación de las raíces nerviosas que controlan la vejiga a través de la electricidad para el alivio de los síntomas.

La mayoría de los pacientes con cistitis intersticial mejoran algunos de los síntomas, pero la cura total de la afección es muy poco probable.